"Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable"
(1 Pedro 2:9)

13 de feb. de 2015

Dónde buscar el amor


Una joven obrera en la iglesia me preguntó, por qué su amiga no consigue ser realizada en la vida sentimental, que hay de malo en ella si es tan bonita, parece una muñeca, ella es esforzada, dedicada, siempre está lista para ayudar a todos y busca hacer la voluntad de Dios, ella sirve a Dios...

Continuando la lista de elogios de ella surgió una frase que me llamó la atención, "ella es muy bonita y busca siempre personas tan bonitas como ella"...

Claro muchos pensarán lo primero que yo pensé, ella mira lo superficial, pero luego continuando con las características de su amiga, también vino.... "este es el 4 novio que tiene en corto tiempo, todos ellos la dejaron...."

Ok, amiga, vamos a pensar, será ¿que los 4 novios que la dejaron están equivocados?...

Muchos miran la apariencia, la parte exterior, la parte que las personas nos dejan ver, pero y en el interior... ¿qué hay allí? donde solo Dios puede mirar...

El problema con esta joven no es que busque personas bonitas, el problema no es todo lo que ella hace o con cuántos ha salido, el problema está en su interior.

Ella se ha dejado llevar por la ansiedad de conquistar la bendición sentimental, de estar con alguien, se ha dejado llevar por su corazón y no por la razón y claro mucho menos por la fe.

Ella está poniendo todas sus fuerzas en servir, en dar y en realizarse pero no está tan esforzada en buscar la dirección de Dios. Oye a uno, oye al otro, las recomendaciones y propuestas de todos pero no a Dios, a Él no le ha preguntado la opinión, a Él no le ha permitido buscar, pues ella ya se encarga de eso. Confiar y esperar en Dios, no ha hecho parte de sus planos.

Amigas, la vida sentimental es tan importante cuanto nuestra vida espiritual, es imposible estar bien en un área sin estarlo en la otra, una es equilibrada por la otra. Por eso vemos hoy en día tantas personas sufriendo en su vida sentimental, sufriendo por sentirse solas e incomprendidas.

Muchas jóvenes, se han esforzado en servir a Dios, ser una obrera o jóven perfecta, ¿perfecta para quién? ¿para ser bendecidas, para conquistar al jóven que le gusta, para llamar la atención del pastor que le gusta?... Pero será que en su interior, también está esa dedicación en ser una joya preciosa para Dios.

Esta debe ser su preocupación, algunas jóvenes nos preguntan cómo consigo ser bendecida en mi vida sentimental.

Siempre comenzamos igual, confíe en Dios. Deje que sea Él quien escoja el mejor hombre para usted, dedíquese con empeño y dedicación a aprender a amar y amarse, entréguele a Él toda su ansiedad y deseos y Dios se los hará realidad.
Ámese para que otros también la sepan amar. Respétese para que los hombres la respeten. Sepa cuál es su lugar para que los demás también lo sepan. Pero sobre todo, comprometase en primer lugar con quien la ha amado desde antes que naciera. Comprométase con Dios.

12 de feb. de 2015

La respuesta como no la esperaba


Hubo un tiempo en mi vida que quise cambiar, oré, ayuné, supliqué a Dios que me transformara pues percibía que dentro de mí algo no estaba bien, aún siendo una mujer de Dios, temiente a Él, algo dentro de mí tenía que ser quebrado. Enseguida la respuesta llegó!! Cuando quise cambiar, tuve que permitir que Dios me quebrara y me hiciera denuevo. Mismo, sin intender el por qué o cómo...
Cuando llegué a la iglesia, tenía una vida destruída, al borde de la muerte y sin un propósito para vivir. Luego El me salvó, me limpió y me transformó y lo más glorioso fue cuando el Espíritu de Dios entró en mí. Aquella sensación de vacío, de soledad se llenó. No existieron más; allí comprendí mi fuerza interior, el coraje que estaba dentro de mí. Nuevos sueños y metas surgieron dentro de mí, tenía una paz que nunca había experimentado y tenía confianza en mí, yo ya no era el centro de mi vida, sino que Dios pasó a tomar el control y propósito de todo. 
Luego con el tiempo, Dios me llamó para cumplir una misión sublime y maravillosa, llevar su evangelio por todo el mundo!! Ah! que maravilla! no existe privilegio mayor ni mejor forma de gastar mi vida, darle a quien sufre lo que Dios me dio. 
Hoy puedo contar esto con alegría y satisfacción, pero en el medio de ese inicio y el día de hoy, muchas cosas pasaron...
Muchos momentos difíciles, algunas pérdidas personales, muchos momentos en que lo único que me sustentaba era la mano de Dios, muchos momentos en los que erré, en los que fallé, en los que "fracasé", muchos momentos que Dios usó para quebrarme y hacerme denuevo. 
Sin dudas uno de los más marcantes fue ese, ser quebrada; pensar que se está haciendo todo bien y de repente saber que estás haciendo todo errado, que todas tus buenas intenciones o buenos deseos se ven empañados por un error o una mala actitud. 
En este momento puedo decir, uno de los días más tristes de mi vida, un día que quedó marcado a fuego dentro de mí pero que me hizo recordar cómo comencé, a los pies de Jesús.
En ese momento, mi único refugio, mi única salida fue Él, sus pies, sus manos, sus abrazos, su perdón y consuelo. 
Una vez más estaba como una niñita sin consuelo delante de Él. Buscándolo, suplicando por Su dirección y por la reconstrucción de este vaso quebrado.
Amiga, cuando Dios dice:
"Así, pues, el que cree estar en pie, mire no caiga..." 1Co.10:12 - No solo se está refiriendo a vigiliar en no caer en una tentación, en abandonar la fe... sino principalmente en no desviar nuestro foco principal, la salvación.
Yo pensaba estar de pie, pero cuando me di cuenta había caído en mi intimidad con Él, en mi comunión con Él, en el cuidado de mi vida espiritual y también por consecuencia me había alejado de su propósito. No había pecado, pero sí estaba lejos de quien me podía alertar del pecado. De quien me alertaba delante de las situaciones.
Hoy doy gracias a Dios por ese triste momento, pues El me reconstruyó, Él sanó las heridas y limpió para Él nuevamente. Hoy luego de haber pasado esta experiencia puedo decir, quiero ser un vaso en tus manos. Quiébrame y hazme denuevo, porque con certeza seré mejor para Ti y Tu propósito.
Vamos a meditar en esto y analizar, ¿estamos dispuestas a ser este vaso en las manos del alfarero o continuaremos guiándonos por nuestro parecer o pensar?.

9 de feb. de 2015

Intenciones vs acciones


"Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo y a éste crucificado" 
(1 Co. 2:2)
Vemos cómo la intención del corazón queda expuesta en todas las situaciones. Este era el pensamiento de Pablo, acerse a las personas para llevar a Cristo hasta ellas y verlo a Él formado en cada una de ellas. 
El podría enviarles una carta contándoles cómo los extrañaba, dejando expuestos sentimientos y amores, pero vea que él en todo momento deja expuesta su busqueda de Jesús en cada uno de los corintios.
Así como Pablo nos dejó el ejemplo de cuál debe ser nuestro principal interés, así debemos nosotras priorizar a Jesús en todo los sentidos en nuestra vida.
El no priorizó sus sentimientos, sus amistades, el objetivo de El era el Señor Jesús en la vida de cada uno de quien le oía o conocía. 
Y nosotras, cómo nos hemos acercado a las personas?
buscando amistades, 
buscando amores, 
buscando reconocimientos,
buscando defectos?...
Amigas, busquemos, a ejemplo de Pablo, a Jesuscristo y así podremos disfrutar de la grandeza de nuestro Dios.

2 de feb. de 2015

Una piedra en el camino


¿Cuántas veces podemos tropezar con la misma piedra?
Será la cantidad de veces en las que dejemos de mirar con ojos espirituales, la cantidad de veces en que demos oídos a nuestra carne, en que dejemos que nuestros deseos nos dominen. La cantidad de veces en que cerremos los oídos a la voz de Dios. La cantidad de veces en que nuestro ojos se desvíen del objetivo.
"La senda de los rectos es apartarse del mal; el que guarda su camino preserva su alma" Pr.16:17.
Pero para poder seguir esta senda debe existir un corazón humilde, un corazón temoroso y sobre todo un corazón obediente a la voz de Dios.
Quien sigue este consejo, siempre ve como Dios vé. Tiene el discernimiento para desvierse de aquello que le apartará de Dios.
 

17 de nov. de 2014

Tierra fértil


"Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios;
pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada" (heb. 6:7-8)

La necedad ha sido uno de los grandes males en la sociedad y hasta en medio de personas que sirven a Dios. Vemos tristemente muchas personas que se hacen sordas, infructíferas delante de lo que Dios les da.
En este versículo podemos ver cuán importante es la humildad delante de Dios.
Dios nos manda la lluvia (Su dirección, Su guía a través de Su palabra y también de sus siervos, estén en la posición que estén, están allí porque Dios los colocó) y aquellos que dan oídos cambian, toman las decisiones correctas, aprovechan todo para aprender y conocer más de Dios, aquellos que son una tierra fértil, se detienen delante de las enseñanzas, ejemplos y las ponen en práctica en sus vidas.
De esta forma ellos pasan a dar frutos, pasan a ser provechosos no solo para ellos sino para el reino de Dios y por consecuencia de esto, recibirán aún más.
Pero por otro lado vemos la reprobación de Dios delante de aquellos que se hacen sordos, aquellos que se niegan a dar los frutos esperados, y se vuelven personas murmuradoras, reclamonas, que se rebelan, que se cierran en su propia opinión o pensamiento, perezosas a aprender lo nuevo, lo diferente, estas personas tendrán un triste final, no porque Dios lo quiera así sino como consecuencia de su propia necedad.
Amigas, analicemos cómo hemos sido delante de todo lo que Dios no ha brindado, ¿tierra fértil o infértil?
¡La decisión es nuestra! 

9 de oct. de 2014

La belleza de la prudencia





La prudencia es una corona que embellece aún más a una mujer.

Saber el momento de hablar, saber el momento de callar. Analizar antes de hablar, evaluar si vale o no la pena decir lo que vino a nuestra mente, sin una virtud maravillosa en la vida de una mujer de Dios.

Por otro lado vemos que esto es algo que le ha costado mucho a la mujer de hoy en día, pues la libertad que ella ha conquistado la ha hecho pensar que tiene el derecho de expresarse e imponerse sin pensar en las consecuencias de las palabras que salen de su boca.

Ya la mujer de Dios, ella siempre analiza, ella mide el peso de sus palabras y nunca se deja dominar por la verborragia ni por sus impulsos.

Veamos la definición de prudencia: "La Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela" (fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Prudencia )

Claramente podemos ver cuán hermosa es la PRUDENCIA es en la vida de una mujer que la posee, pues ella evitará en lo que dependa de ella ser injusta, será educada, o sea, será una persona agradable con la que de gusto estar.

No será una persona precipitada, o sea, siempre analizará, meditará y evaluará antes de tomar cualquier actitud o decisión.

Esta belleza debe hacer parte de nuestra vida y debemos buscarla y ponerla en práctica en nuestro día a día.

Analicemos, cómo hemos sido? prudentes o imprudentes? En qué nos ha afectado la imprudencia?

2 de sept. de 2014

Todo está en mí


En cada momento tenemos la oportunidad de aprender algo nuevo que sumará en nuestras vidas.
¿Qué he aprendido? ¿Qué me ha sumado?
Aprendí a amarme cuando comprendí al amor del Señor Jesús por mí, Él lo demostró como nadie lo hizo.
Aprendí a ser paciente a través de las muchas luchas y guerras atravesadas, solo me hacen y me harán más fuerte!
Aprendí a ser paciente a través de las injusticias pasadas y mentiras enfrentadas, al final Dios toma siempre el control de todo y prevalece Su Justicia y la verdad.
Aprendí a ser tolerante mirando a mis propios errores antes del de los demás, me ayudó a corregirme y tomar nuevos rumbos.
Aprendí a ser constante, pues comprendí que solo así llegaría al fin.
Aprendí que cada decisión en mi vida, tendría una consecuencia ¿buena o mala? depende de mí.
Aprendí que ni siempre lo que sale de nuestra boca llega a buen puerto, pues depende de quien lo quiera recibir.
Aprendí que tener buenos ojos es mi decisión y no producto de una circunstancia.
Aprendí que cada decepción vivida me hizo más fuerte y atenta; me hicieron estar más apegada a Dios.
Aprendí que para conocer a los demás primero me debo conocer a mí misma.
Aprendí y continuaré aprendiendo de la mando de Dios mientras mis oídos estén atentos a Su dulce voz.
Y ¿usted qué aprendido?


27 de ago. de 2014

Nosotras podemos elegir, bien o mal...


Cuando elegimos hacer el bien, estamos sumando para nuestra vida eterna también.
Todo aquello que hacemos con la intención de hacer el bien, sea pequeño o grande, sea para aquel que nos ama o para aquel que nos desprecia. ¡Todo! queda delante de Dios y un día veremos que con nuestras actitudes buenas y desinteresadas habremos creado una gran morada eterna.
Nunca pierda la oportunidad de hacer el bien, al final usted misma será la mayor beneficiaria.

25 de jun. de 2014

Aprendiendo en cada momento


Cuando uno pasa por malas experiencias, es para crecer, para aprender y madurar, cuando esto sucede nos damos cuenta que era necesario pasar por todo para sacar un fruto bueno en el final; pero cuando las pasamos y nada de esto sucede entonces estas malas experiencias nos acompañan siempre con un gusto amargo.
Quizá usted ya escuchó el dicho: "quien se quema con leche ve una vaca y llora", bueno este es el fiel reflejo de quien no aprendió nada en el camino.
Esto lleva a la persona a generar dentro de sí, resentimientos, complejos e inseguridades que lo hacen una y otra vez tropezar con la misma piedra.
Nosotras quienes tenemos como referencia al Señor Jesús, aprendemos que en cada situación, por más difícil o terrible que parezca, podemos dar un fruto bueno.
Podemos madurar, crecer, abrir nuestra visión, fortalecer nuestra confianza, en fin, todo depende de la manera en que la enfrentamos.
Si nos ponemos en papel de pobrecitas, solo guardaremos una mala experiencia, pero si nos presentamos delante de la situación con humildad e investigando dentro nuestro qué podemos cambiar, qué actitud sería mejor para ese momento, si vigilamos cuáles son los pensamientos que nos dominan en esa situación, entonces ahí si, conseguiremos aprender algo de nosotros mismo y principalmente de Dios.
Vamos a mirar de forma diferente nuestro día a día y los resultados también lo serán.

"Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza..." (Romanos 5:3-4).

20 de jun. de 2014

Alianza eterna


Cuando un hombre y una mujer se unen intercambian una alianza en señal de ese compromiso, en muestra para el mundo de que a partir de cierto momento esa persona ya no está sola, sino que está comprometida con otra para acompañarla en todo momento y de la forma que sea necesaria.
Hacen votos de amor delante de familiares y amigos expresando sus compromisos personales para con la otra persona.
La misma alianza es hecha entre Dios y el hombre, cuando decimos que hacemos una alianza con Dios estamos diciendo que, delante del mundo reconoceremos que le pertenecemos, que le seremos fiel y rechazaremos cualquier tipo de tentación. Que estaremos con Él, en los momentos buenos y también en los malos. Que será en los momentos malos que más unos uniremos a El y los buenos en los que disfrutaremos juntos. Que no habrá rumores, distracciones o interrupciones para nuestros momentos de intimidad. Que seremos uno con Él por y para siempre. Que caminaremos a su lado, sin importar cuán malo esté el camino.
Esta alianza no es una que se lleva en el dedo sino dentro de cada uno, una alianza que se hace evidente no por una argollas o palabras sino por hechos y actitudes. Una alianza que supera cualquier tipo de fuego, si caminamos de la mano de Jesús.
Para el hombre una alianza puede tener un tiempo, una fecha de vencimiento o simplemente caducar. Pero para Dios no es así, El quiere esa alianza por siempre. Cabe a nosotros decidir qué es lo que queremos. El solo espera el "Si, acepto".

19 de jun. de 2014

No tengo sed



Hablando con una joven que vino a pedir ayuda hubo una frase que me llamó la atención. "No tengo sed de buscar a Dios", enseguida en mi cabeza vino la pregunta, pero ¿qué piensa ella que está haciendo en este momento?... Luego que terminara de hablar le pregunté, qué haces para buscar a Dios...
Comenzó la lista: "oro, ayuno, leo la biblia, hago propósitos de oración en la madrugada pero no sé que me pasa no tengo sed de buscar a Dios.... y ahí surgió nuevamente la frase....
Le pregunté entonces, ¿por qué haces todo lo que haces si no tienes sed de buscar a Dios?, ella se quedó mirándome y respondió "porque lo necesito porque quiero a Dios en mi vida..."
Amiga, si te das cuenta que lo necesitas y quieres a Dios en tu vida es porque tienes sed de Él, esa sed te impulsa a hacer todas y más cosas que te acerquen a Dios.
Allí se dio cuenta que se estaba poniendo ella sola un peso que no necesitaba llevar. Se cobraba innecesariamente de algo que ya estaba en su vida pero quería sentirlo diferente.
Al igual que ella muchas personas pierden grandes oportunidades de buscar el Espíritu Santo y ser llenos de Él por cargarse de pesos como esta joven; cada vez que oraba en vez de enfocarse en buscar la presencia de Dios, vaciarse de sí misma delante de Él, se cobraba tener sed de Dios...
Queridas lectoras, para ser llenos del Espíritu Santo debemos vaciarnos de nosotros mismos, pero cuando decimos esto no lo decimos solo de nuestras voluntades o nuestros deseos carnales, sino también de nuestras propias cobranzas, esas que nos están acusando e imponiéndonos una perfección delante de Dios...
Si necesitáramos ser perfectos para entrar en la presencia de Dios entonces ninguno de nosotros podría hacerlo.
Sin embargo, lo que llamará la atención de Dios no es nuestra perfección sino nuestra sinceridad, es el mostrarnos tal cual somos sin querer ser como los demás, sino nosotros mismos. Así, con todos nuestros errores, reconociendo que dependemos de Él.

"Si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la Escritura, del interior de aquél correrán ríos de agua viva" (Juan 7:37)

14 de jun. de 2014

En 40 días...


Hoy lo destacamos como el ayuno de Jesús, por causa de los 40 días, pero si vemos en la biblia están relatadas y resaltadas las tentaciones que luego de esos días el venció. Dios no cambió en su forma de actuar del pasado a hoy, pero el diablo tampoco. 
Si prestamos atención que de la misma forma en que el intentó con Jesús, y claro por Él estar en conexión con el Padre no consiguió, él ha actuado en la vida de las personas en la actualidad y ha cegado a muchos, y muchos supuestos cristianos, que dieron lugar a esas tentaciones.
Hemos leído este pasaje una y otra vez, enfocándonos en lo que Jesús venció, pero también debemos prestar atención a si esas mismas tentaciones no son las que nos están debilitando hoy en día. 
Quizá no son de la misma forma pero tienen la misma esencia, veamos cómo las podemos descubrir en los días actuales:

11 de jun. de 2014

Los labios

La foto no tiene nada que ver con el tema, pero la elegí por su pureza.

¿Qué ha producido nuestra boca? ¿Qué conocen nuestros labios?

En proverbios 10:31-32, está escrito: "La boca del justo producirá sabiduría: Mas la lengua perversa será cortada. Los labios del justo conocerán lo que agrada: Mas la boca de los impíos habla perversidades".

En los labios de los que andan en espíritu y verdad solo puede haber bien, verdad, sabiduría y justicia. En estos días del Ayuno de Jesús es el momento perfecto para agregar algo más a nuestra santificación. 

Cuidar nuestras palabras. Cuidar nuestros comentarios y expresiones. Muchas veces podemos estar dañando a través de las palabras, hiriendo profundamente y hasta hiriendo de muerte a otra persona con un comentario mal intencionado o con una mentira. 

Cuidar nuestras palabras comienza en cuidar nuestros pensamientos, nuestro interior, no adelanta morder la lengua para no hablar si el mal está dentro. 

Entonces aprovechemos estos 40 días para hacer que de nuestros labios salgan palabras de fe, vida, alegría, verdad, bondad. 
Exprese el amor que está dentro suyo, exprese su fe, exprese todo aquello que sabe le hará bien a otro y a usted misma.

9 de jun. de 2014

Escogida o excluída


Algunas veces vemos a jóvenes y mujeres que reclaman porque no les dan una oportunidad, porque no consiguen la confianza para cosas nuevas o mayores.
Quedan mirando las actitudes de los otros, sin pensar que quizá esas actitudes o esas faltas de oportunidades, son sus propias reacciones que las están provocando.

Por un lado...
Si me enojo porque me corrigen, provoco que no quieran hacerlo más...

Si me aparto porque alguien dijo algo que no me gustó, provoco que esa persona no tenga más libertad de hablar...

Si me cierro porque me hicieron daño, mostraré que espero que todos sean perfecto ¿y quién quiere ese peso sobre si?...

Si quiero hacer las cosas a mí manera, entonces provocaré que no se me tenga confianza para encargarme de algo sola...

Si quedo hablando demás o hablo por hablar, entonces provocaré que las personas no tengan confianza.

Por el otro...
Si tomo en cuenta el consejo, entonces daré libertad al cambio...

Si respeto las diferencias, daré espacio para que las personas sean quienes son en verdad, sin dobles caras...

Si tomo las oportunidades y las aprovecho para crecer y madurar, dando lo mejor de mí, entonces daré facilidad para que me den más oportunidades...

Cada una elige quién quiere ser, dónde quiere estar y cómo estará.
"Nuestras reacciones nos hacen ser escogidas o excluidas"...